Así, con Marujo Metomentodo, alcahueto y con calificativos similares es como suele afearme mi señora esa costumbre ancestral mía de hablar con algunas personas que aparecen en la pantalla del televisor.
Como sé que ese vetusto y caduco medio que es la tele funciona unidireccionalmente, de manera que el receptor puede escuchar al emisor pero no al contrario, me permito habitualmente hacer comentarios sobre lo que veo en pantalla, normalmente para criticar, la verdad, y a menudo blasfemar grandemente cuando aparecen ciertos políticos. Pequeños desahogos que uno se regala, pecaditos veniales.
Sé que es miserable desperdiciar tiempo en cotilleos y en críticas gratuitas... lo sé, de verdad.
Me consta que eso tan solo provoca un aumento de la entropía en el universo, que es lo último que necesitamos, que verdaderamente deberíamos amarnos los unos a los otros, como mandan —¡con buen criterio!— todas las religiones.
Pero, permítanme por una vez liberar mi pequeña maldad... como algo excepcional, ¿vale?
Verán, el otro día viendo en el informativo de Cuatro (por pura casualidad, no suelo ver las basuras de Mierdaset ni de Atresmierda tampoco, publicidad y estiercol a toneladas) me encontré con esta imagen:
¿Es cosa mía o les quedan horriblemente mal, fatal, las ropas a ambas presentadoras?
A la de los informativos, la de la izquierda, dan ganas de darle unos bocadillos para que engorde y pueda rellenar esa payasada de traje enorme blanco que lleva.
Y en cambio a la otra, a la de la información del Tiempo, se le nota algo apretadita en esas estrecheces de ropajes, ¿no?
Así que me dije:
—¿Por qué no se intercambian las ropas?
Convencido de la solución genial que se me había ocurrido, le hice una foto a la pantalla de mi televisor y le metí la imagen a ChatGPT diciéndole que les cambiase las vestimentas.
¡Y hete aquí el resultado!
¡¡¡NO ME DIGAN QUE NO ESTÁN MUCHÍSIMO MÁS ELEGANTES AMBAS ASÍ!!!
Ufff, qué a gusto me he quedado, lo siento.
Bueno, ¡qué demonios! Ya que estamos lanzados y entregados a la maldad voy a soltar otra cosa que llevo muchos años pensando en silencio.
Es acerca de esta presentadora deportiva, la que retransmite el Mundial de Motociclismo en esa inmundicia de plataforma llamada DAZN, Izaskun Ruiz:
¿¿De verdad es solo cosa mía o esa presentadora parece que lleva unas gafas de esas con nariz incorporada como estas??
Discúlpenme la pequeña maldad.
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