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sábado, 11 de marzo de 2023

Los amores de mi vida... cinematográfica

Como les contaba el otro día a propósito de mi súbito encaprichamiento con la actriz Donna Reed (particularmente en ¡Qué bello es vivir!, It's a Wonderful Life en el título original) recuerdo algunos personajes de la gran pantalla que me han enamorado tanto —por algún motivo— como para convertirse en mi ideal de mujer. 

poster español de la película La buena tierra (The Good Earth)

Recuerdo especialmente a dos, bien distintas en aspecto y personalidad.

La primera de ellas fue hace muchos años: aquella esposa abnegada que era capaz de darlo todo por el patán de su marido. Cuando acabó la película mi pensamiento gritó:

—¡Yo quiero una mujer así!

Hablo de la adaptación cinematográfica de la novela homónima de Pearl S. Buck The Good Earth, dirigida por Sidney Franklin (La buena tierra, en España). 

La historia se centra en un granjero de China llamado Wang Lung y su relación con su esposa O-Lan.

Pasan por tiempos difíciles, incluyendo hambre y guerra, pero su amor por la tierra les da fuerza. 

El filme tuvo éxito crítico y comercial, ganando dos Premios de la Academia, incluyendo Mejor Actriz para Luise Rainer

Fue innovadora para su época en su retrato de personajes chinos por actores occidentales (hoy sería pecado mortal). La película se considera un clásico del cine estadounidense, aunque algunos la ven hoy como reflejo de estereotipos culturales obsoletos.

Luise Rainer interpreta a O-Lan en la película La buena tierra (The Gooed Earth)

El caso es que a mí ese personaje interpretado por la actriz alemana Luise Rainer disfrazada de china me enamoró, no tanto por su belleza como por su entrega  y lealtad incondicional con su pareja, me parecía entonces la máxima expresión sublimada del amor.

***

La segunda vez que me 'enamoré', esta vez en plena juventud, fue con la estupenda Novecento de Bernardo Bertolucci

Poster español de la película Novecento

Se trata de una épica película italiana de 1976 protagonizada por Robert De Niro, Gérard Depardieu y Burt Lancaster. La historia sigue a dos hombres nacidos el mismo día en 1900 en el campo italiano. Sus vidas toman caminos muy diferentes, ya que uno se convierte en un radical socialista y el otro en un terrateniente fascista. La película es un drama histórico que explora temas de política, clase y religión con las convulsiones políticas de la Italia del siglo XX como telón de fondo. 

Novecento se considera una de las mejores películas de Bertolucci, con su amplio alcance y elenco estelar, aunque su duración de más de cinco horas es inusualmente larga. La película fue nominada a varios Premios de la Academia, incluyendo Mejor Director para Bertolucci.

He aquí una escena de la actriz en el filme:

La actriz Dominique Sanda interpreta a Ada, el personaje del que me enamoré instantánea e inevitablemente. Ada es una de las protagonistas de la película. Es una maestra de escuela que se enamora de Olmo, el personaje de Gerard Depardieu, un campesino y socialista radical. Ada representa las ideas modernas y de izquierda que entran en conflicto con la vieja orden de la aristocracia terrateniente representada por el padre de Olmo, Alfredo. El romance de Ada y Olmo simboliza las luchas políticas y de clase en la Italia de principios del siglo XX. A través de Ada, la película explora temas de política radical, feminismo y sensualidad. La actuación de Dominique Sanda fue ampliamente elogiada como una de las mejores de la película. Ada se retrata como una mujer intelectual y de pensamiento libre. Ella alienta a Olmo a seguir la política radical y organizar a los trabajadores, le abre los ojos a las ideas socialistas como la lucha de clases. Y además está un poco locuela... ¿no es adorable y enamorable? Me volvió loquísimo entonces, ay (suspiro fuerte).




viernes, 9 de febrero de 2018

Ratos y retos


Quien me conoce personalmente (o de leerme habitualmente por aquí) sabe de mi gusto por los desafíos, que en ocasiones llega a ser pura obsesión. Puedo tardar años en resolver un enigma, pero al final lo haré, porque no puedo vivir con esa duda.

Hace años fue mi mujer quien —sin proponérselo— me planteó un reto. Conversábamos acerca de nuestras películas favoritas de todos los tiempos. Y de pronto recordó una peli que vio de pequeña en la tele y que le había gustado especialmente... pero apenas supo decirme nada sobre ella. ¿Director? ¡Ni idea! ¿Actores? A saber.

Le pedí que hiciera un esfuerzo de memoria para poder aportarme pistas que me permitieran localizar esa película (y así podría sorprenderla haciéndole un regalo chulo).

Todo lo que pudo aportarme para comenzar mi investigación fue esto:

1/ Película posiblemente en blanco y negro (antes teníamos teles en b/n en nuestra infancia —¡qué mayores somos!—y no podíamos estar seguros de si la peli que veíamos también lo era).

2/ La historia se desarrollaba en China.

3/ En una escena unos campesinos no tenían qué comer y comían arena.

Cita de Pearl S. Buck

¿Quéeeeee, comer arena? ¿En serio? Sonaba tan extraño que por un momento llegue a dudar de la calidad de los recuerdos de mi querida esposa, pero bien sé que su memoria le da mil vueltas a la mía. Así que inicié, con poca fé, eso sí, mis averiguaciones.

Transcurrieron al menos dos o tres años. 

Por más que tiraba de google intentando combinar esos datos para hacer búsquedas no era capaz de dar con pistas sólidas que me condujeran hasta ese misterioso filme.

Mas hete aquí que el azar vino a echarme una mano. Una noche de esas tontas de insomnio, haciendo zapin a las tantas entre los canales del satélite me tropecé con una película en blanco y negro cuya acción parecía transcurrir en China, pero los protagonistas... ¡eran caucasianos ridículamente caracterizados para parecer orientales!

Podría ser esta la que vio mi señora, pensé, así que me quedé mirándola hasta que en una secuencia aparece la protagonista con una olla al fuego con un guiso de... ¡tierra!

¡Bingo, esa era! se trataba de «The Good Earth», que adaptaba fielmente la novela homónima de Pearl S. Buck y que obtuvo cinco nominaciones a los Oscars, consiguiendo dos estatuillas.

Naturalmente, unos días después, me di el lujo de montar una proyección sorpresa privada con mi amada esposa para degustar la peli en las mejores condiciones posibles.


Un curiosidad de esas absurdas: el matrimonio protagonista y la "querida" —personajes chinos los tres— fueron interpretados por actores austriacos todos ellos.



Saluti a tutti!


La buena tierra de Pearl S. Buck. NOVELA Alianza


lunes, 20 de noviembre de 2017

Persebú

Hace un puñao de años tremendo tuve una "casera" en cierta población de la provincia de Málaga, que al verme sacar del maletero del coche tantas cajas con libros encontró un buen tema del que hablar conmigo: Literatura.

La señora empezó a hacer toda una apología de la lectura de lo más loable. Me preguntó por mis gustos y tal.

Al final me confesó que su autor favorito era "Persebú".

—¿Quién?

Persebú, ¿no lo conoce?

—Ahora no caigo... ¿qué ha escrito?

—Muchos libros muy famosos como "Viento del este, viento del oeste"...


Recuérdenme que otro día les cuente otra anécdota que tengo con Pearl S. Buck, en concreto con "La buena tierra".

Saluti a tutti!

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