lunes, septiembre 17, 2018

Realidad extendida, escenario de novela, la sous-vide y UPS es lo peor

Espacio Realidad Extendida


Una estúpida madrugada me desperté antes de tiempo. No faltaba mucho para la hora en la que sonaría el despertador y estaba extrañamente espabilao, así que me senté frente a los monitores de mi PC a "hacer tiempo" hasta la hora oficial de levantarse. Así pude leer —calentito— un e-mail de la Fundación Telefónica anunciando una exposición de realidad extendida. Ahí estaban a la venta (gratis) las entradas para el evento, casi todas disponibles (al que madruga Dios le ayuda y eso).

Así que, como la muchacha estaba en Irlanda, nos fuimos la mañana del domingo mi hijo, mi señora y yo a la exposición esa.

Exposición RV en la Fundación Telefónica

Dado cómo está el tema de la Gran Vía y el tráfico decidimos pasar del coche e ir en cercanías. Qué bonito y qué horror a la vez. Mola, por un lado, porque para un personaje asocial como yo no viene mal de vez en cuando juntarse con la gente y poder observar de primera mano a la humanidad en plan "sociólogo de campo". Pero por otro lado es un rollo porque tienes que ir escuchando estúpidas conversaciones telefónicas que te importan un puto bledo, tienes que ir oliendo a gente a la que normalmente no olerías y tienes que esquivar a todo tipo de agresivos exhibicionistas y vendedores de miserias y mierdas.

Nos apeamos en Sol y fuimos remontando la calle Montera hasta la entrada al edificio por la calle  Fuencarral. Allí, en la cuarta planta, pudimos probar diversas tecnologías de realidad virtual y extendida (aunque alguna estaba repe respecto a la exposición de RV de hace un par de años). Como sólo podíamos probar cuatro de las cinco experiencias, cual concursante del "Un dos tres responda otra vez..." opté por descartar la de la inmersión submarina (me fijé en que la gente que la probó antes de mí no flipaba mucho con aquello).

Gafas de realidad virtual


El jovenzuelo que nos instruía en el funcionamiento de las experiencias alucinó conmigo y con mi tiempo de advanced teen gamer en el circuito en el que debía ir esquivando obstáculos (es una experiencia en la que se simula que te tiras sobre un patinete cuesta abajo a toda velocidad y tienes que guiarte moviendo el cuello a modo de volante). 

Estaba yo tan ufano hasta que la vida me puso en mi sitio cuando a continuación Osquitar Jr. rebajó mi crono en casi cinco segundos...

En fin, lo pasamos bien, las experiencias merecen la pena y sobre todo: es gratis. Hasta final de año pueden reservar sus entradas en la web. 

Primer capítulo de la novela

Novena planta de El Corte Inglés de Callao, zona Gourmet Experience


Ya que estábamos en Gran Vía cerca de las dos de la tarde me pareció buena idea ir a comer a la cafetería sita en la novena planta de El Corte Inglés de Callao y así de paso ver el lugar en el que, tras mogollón de cambios, he decidido que arranque mi novela. Parece ser que hace unos años se remodeló todo aquello convirtiéndolo en una zona gourmet experience (anda, jódelos). Quería ver cómo estaba con detalle. Y, bah, sí, están ampliadas las vistas y muy moderno y todo lo que tú quieras, pero el sitio estaba petao de gente y aunque estuve tentado de comer en una de las zonas, la de "Hamburguesa Nostra", me disuadió el hecho de que tenían una de esas odiosas mesas grandes compartidas donde te sientas al lado de cualquiera y viceversa y por ahí sí que no paso, demasiado para un antipático de mi categoría, preferiría morir de inanición.

El anuncio de Schweppes del edificio Carrión (Capitol) en la Gran Vía visto desde la novena planta de El Corte Inglés de Callao, antes cafetería y ahora zona Gourmet Experience, con la torre de Madrid y el edificio España al fondo

De todos modos considero que le vienen bien a la novela esos cambios en la novena planta de ECI  de Callao con las mejores vistas de Madrid, dado que la novela transcurrirá en tres momentos cronológicos distintos (los 80, el cambio de milenio y la actualidad) y en los tres aparecerá ese lugar como escenario: como cafetería de Galerías Preciados en los 80, como cafetería de ECI en el cambio de milenio y como zona Gourmet Experience en el presente... y siempre con el edificio Carrión (Capitol) con el anuncio de Schweppes enfrente (aunque hasta el año 2004 las letras del anuncio eran mayúsculas).

UPS es lo peor


UPS es lo peor, desastre de compañíaDislike UPS


La maldita compañía de transporte, la única con la que tengo problemas sistemáticamente. Mira que compro cosas por internet y son los únicos que fallan. Siempre. Aunque no compraré nada más si sé que la entrega la realiza dicha compañía. Con tanta gente con ganas de trabajar en paro y los repartidores de UPS de mi zona comportándose como vagos inútiles, increíble.


La sous-vide o la máquina de cocina al vacío de cocción lenta

Mi abuela hacía la comida durante horas a fuego lento... eso sí que estaba delicioso —me comenta por enésima vez mi señora.

Pues  que sepas que me he pedido por Amazon una sous-vide —contraataco yo—. ¡Jaque mate!


Pese a UPS (ahí queda la cacofonía) al fin me llegó mi máquina de sous-vide para cocinar al vacío como si mi casa fuera el jodido Celler de Can Roca ese.

Sous-vide, máquina para cocción lenta al vacío


Para estrenarla a lo grande compré una pierna y una paletilla de cordero lechal, las metí en una bolsita de esas con la maquinita selladora que recién estrenaba también... la puse durante 30 horas a 56º, para que coincidiera con el regreso de mi Chiqui de Irlanda y que tuviera un gran recibimiento gastronómico. Y así fue, ella que habitualmente no come el cordero asado que su hermano y yo devoramos al menos una vez al mes... esta vez sí que nos empató en la competición carnívora. Y es que queda superjugoso y casi se deshace, una auténtica delicia.

Para el próximo finde habrá que probar unos buenos entrecots. Y entre semana tengo que probar el salmón con esta técnica, que aseguran que es lo máximo. Ñam, ñam...




domingo, septiembre 09, 2018

Maif el Blanco



Rapidito con Gloria


He podido, al fin, disfrutar de mis cinco minutos de gloria en Twitter. 

Uno puede compartir los pensamientos más profundos magistralmente concentrados en el mínimo de palabras posibles y pasar eternamente desapercibido. En cambio lo que hice fue compartir una chorradilla mientras veía la tele sentadico en mi sofá: el típico chistecillo básico de parvulario, el clásico caca, culo, pis.... y mi tuit conoció unos laics y uno retuiteos como antes jamás lo hiciera ningún otro. 

Helo aquí:







Regalo sorpresa, fracaso estrepitoso (antes conocido como Maif el Gris)
 

Alison Wright, fea-maciza paradigmática, la Martha de THE AMERICANS
No es por tirarme el rollo, pero tengo una amante. De hecho es bastante feita, la pobre (aunque eso me importa poco, porque de pescuezo hacia abajo está tremenda y para mí eso hoy por hoy es un notable alto global). Es un poco como la Martha Hanson de "The Americans" interpretada por Alison Wright.

Además es millonaria. Bueno, no lo sé con certeza, pero seguro que gasta muchísima pasta, al menos conmigo lo hace.

Me preguntó si alguna vez me había hecho una hidroterapia y mientras lo decía movía su mano, mostrándome la parte de sus uñas, de manera circular en torno a su ombligo en sentido horario... de colon —añadió finalmente.

Inocente como es uno, siempre con la verdad por delante, le dije que no tenía ni idea de qué era eso. Me dio un sobre con el regalo, era un vale para una hidroterapia de colon en el centro más pijo de Madrid. 

Concerté una cita para el lunes por la tarde y alli me presenté cumpliendo estrictamente las extrañas instrucciones que me habían encomendado, aunque seguía sin saber muy bien de qué iba todo aquello... hasta que el terapeuta me hizo desnudarme, me colocó en una infame postura y empezó a lubricar un extraño pitorro. Superado por un repentino terror, sólo se me ocurrió guiñarle un ojo y susurrar:

Mi palabra de seguridad es "estrepitoso".

No sé porqué, me pareció que no es una palabra que se use muy frecuentemente en español. De hecho sólo me suena haberla oído en combinación con la palabra "fracaso". Llámenme caprichoso, pero a mí me suena a palabra italiana, tan italiana que siempre que la pronuncio muevo el antebrazo en movimiento pendular hacia mi barbilla y con las yemas de los cinco dedos juntas, así hacia arriba.

Ahora me siento limpio por dentro como cuando hice la primera comunión, pero con unos kilos menos, los que no pesan nuestros imaginarios pecados.



¿Discriminando es gerundio?


Mi nueva Diosa, la actriz Ingrid García-Jonsson
Ingrid García-Jonsson


Me acabo de hacer con cuatro pelis que tienen una pinta de rollo terrible, pero que están protagonizadas por Ingrid García-Jonsson y por Shailene Woodley... y lo confieso: lo he hecho sin ningún ánimo cinéfilo, sólo por poder pasar un rato con ellas. No sé cómo me deja eso en cuanto a la discriminación de género, pero esto es lo que hay y así se lo hemos contado.

Deliciosamente devorable, la actriz Shailene Woodley
La actriz Shailene Woodley



El spoiler primigenio, madre de todos los spoilers



 
Hay gente pa tó: los hay ultra-extremistas de los spoilers y otros en cambio a quienes le da igual ir reventando finales felizmente, sosteniendo que eso no tiene ninguna importancia.

A mí me gusta situarme en un punto algo equidistante. Hay algunos spoilers que me parecen una puta chorrada, pero cuando a los seis añitos me desvelaron que todos acabaríamos muriendo... la verdad: me jodieron bastante la película.

La dama de la guadaña... la muerte



martes, julio 24, 2018

Días de cervecita artesanal y Netflix

Aquí me encuentro, de repente solo: la muchacha en Santorini de vacaciones, el muchacho de veraneo en Málaga y mi sufrida esposa trabajando. A mí aún me queda esta semana...

Vistas de Santorini y de Málaga capital.


El lado bueno de verse abocado a semejante soledad es que al fin te percatas de que no eres en absoluto imprescindible, ni siquiera mínimamente necesario y da un cierto alivio pensar que al fin podría uno amochar sin que sus deudos lo notaran mucho, quedando más o menos ellos en buena posición. Total: moriremos igualmente en una cantidad de tiempo ridículamente minúscula, al menos que pueda uno dejar de sufrir jodidos dolores sin miedo a dejar a la tropa en orden.

Pasamos en familia una semanita juntos

He ido a ver la Alhambra cuatro o cinco veces, pero nunca había llevado a mis hijos por la cosa aquella de que cada año pasamos por allí al menos dos veces... ya la veremos. Y así van pasando los años y al final no la ves nunca. Lo mismo nos pasaba con los dólmenes de Antequera.

Dólmenes de Menga, Viera y el Romeral en Antequera... con la montaña mágica al fondo y la Alhambra de Granada


Como quiera que uno va intentando tachar cosas de la lista de pendientes, este año saqué entradas para que un día fuésemos expresamente a ver la Alhambra. Y ese mismo día, como nos pillaba de camino desde Ronda, visitaríamos los conjuntos megalíticos antequeranos.

Y eso hicimos, con gran estusiasmo. Por la mañana los monumentos megalíticos (los dólmenes de Menga y Viera están juntos en el mismo complejo, para llegar al dolmen del Romeral hay que desplazarse... está a cinco minutos en coche de los otros).Tras la visita nos fuimos a Granada a comer. Teníamos visto un sitio recomendado en tripAdvisor, pero estaba a tope y tuvimos que ir a otro aleatoriamente, que resultó ser bastante decente. Y por la tarde la Alhambra, a dejarse embargar por esa belleza inasumible que te acaba desbordando.

Venía con nosotros el novio de mi Chiqui, que nos invitó a pasar unos días en una villa en Chiclana, así que gracias a su generosidad he podido tachar otra cosa de mi lista: veranear en el litoral Atlántico (casi siempre acabamos en el Mediterráneo).

Villa con piscina privada, jacuzzi y cama balinesa y la impresionante playa de La Barrosa


Impresionante la playa de La Barrosa, de una belleza descomunal, pero uno siempre tiene esa desazón perezosa por tener que andar cien metros para mojarse los pinreles...

La villa estaba situada unos kilómetros hacia el interior, en un lugar silencioso, salvaje y despoblado. Gracias a ello una noche pude contemplar el espectáculo acongojante del firmamento estrellado. No había luna nueva, pero casi y al tumbarme en la cama balinesa del jardín pudiendo ver con tanta claridad las estrellas experimenté una sensación jodidamente mística, o lo que sea, un puntazo, vaya. 

La hermosura de un cielo nocturno plagado de estrellas


Pensaba haber ido el último día entero de visita al Parque Nacional de Doñana, pero —por circunstancias ajenas a TVE— no pudo ser: otro apunte pendiente de tachar de la lista.

Cervezas artesanales (Rondeña y La Sagra de Castilla) y Netflix...¡buen verano!


Pero ahora estoy solo en casa. No diré que aburrido porque suelo aburrirme muy raramente, pero sí bastante ocioso. Me traje de Ronda unas cervezas artesanales la mar de buenas que elaboran allí. Y aún me quedaban en la nevera algunas birras artesanales madrileñas y toledanas. Así que, bien pertrechado, trato de ponerme al día con Netflix.

Tenía un perturbador problema potencial... sospechaba que, como últimamente duermo tan mal, tan poco y despertándome cada dos por tres, había perdido la capacidad de soñar. Me paraba a pensar y no recordaba ningún sueño en muchos meses atrás. Parecerá una gilipollez, pero el asunto me preocupaba. ¿Te vuelves loco si no sueñas? ¿Hace tiempo que estoy chiflado? Es más... ¿realmente hace tiempo que no sueño o simplemente es que no recuerdo ningún sueño porque hace años que aprendí a someter las pesadillas nocturnas?

Ayer estuve concienciándome, como cuando me dio por los sueños lúcidos, por intentar recordar si soñaba algo. Me concentré y me obsesioné lo suficiente como para obligarme a recordar cualquier sueño.

De hecho fui a más. Pensé en volver a tener un sueño lúcido y me empeñé en darme cuenta de que estaba soñando para poder conducir mi sueño hasta donde yo quisiera. Me concentré en el infalible método de consultar el reloj dos veces seguidas y estar atento a cualquier situación extraña para tomar el control. 

¿Qué hacer con el control de mi sueño? Pues... lo siento, pero a mi mente sencilla y lujuriosa tan solo se le ocurrió tener sexo con quien yo quisiera.

Joder, ¿a vosotros no os pasa que de pronto os planteáis que os toca la lotería y pensáis qué hacer esa misma noche o al día siguiente y no se ocurre nada especialmente memorable? A mí sí, y acabo pensando que en ese momento no merezco que me toque la loteria (porque yo soy de los que siempre juegan, en las fronteras de la ludopatía).

Pues con esto me pasaba igual: esta noche podría tener sexo con la mujer que yo quiera, incluidas las famosas... cualquier actriz: Emily Ratajkowski, Jennifer Lawrence, etc. ¡Y no se me ocurría nada! 

Emily Ratajkowski y Jennifer Lawrence... bah, no tienen morbo


Qué penoso, en serio. Al final empecé descartando a las famosas, porque yo soy más de morbo que otra cosa, así que mejor con alguien a quien conozca de la vida real. Finalmente me decidí por una escultural cuarentona a la que hace nueve largos meses que no tengo el gusto de ver.

La noche se ha saldado como en aquellas viejas situaciones: una noticia buena y una mala.

La mala es que no he podido volverme lúcido y no he podido tener sexo vicario con mi diosa, pero la buena noticia es que sí... sigo soñando por las noches.

Pese a despertarme varias veces, pasadas cuatro o cinco horas del sueño primero profundo, una de las veces que me desperté me obligué a permanecer un rato despierto concentrándome de nuevo en la tarea de recordar cualquier sueño que pudiera tener.

Y así ocurrió que la primera vez que me desperté tras eso, hora y media después... pude recordar vagamente un extraño sueño en el que un enemigo mío ¿¿?? salía herido accidentalmente, aún así corrí a su lado a ayudarle, pero cuando me acercaba a él me di cuenta de que me estaba esperando con un hacha enorme, así que me largué corriendo de allí y luego seguí soñando no recuerdo qué cosas.

Al despertarme traté (sin mucho éxito, como se puede ver) de recordar bien todo el sueño y, como aún estaba somnliento, me propuse volver a soñar. Y así fue, al despertarme un par de horas más tarde empecé a recordar otro sueño, que por no apuntarlo se me ha olvidado, aunque recuerdo que mi mujer aparecía en él: quiere uno soñar con que se acuesta con otra y acaba soñando con su mujer de toda la vida... ay, para todo soy igual de bobo.

En fin, ojalá me duren los botellines y las buenas series en Netflix.

Me he pasado unos meses meneando el avispero de mi novela con bastante saña. Al final, malherido,  he dejado reposar ese universo y espero el momento en el que un inflatón cualquiera ponga en marcha un bigbang literario que te cagas que expulse violentamente todo ese material ahora tan calmo, tan ajeno a espacio y tiempo. Ojalá sea pronto y me pille boli en mano.


domingo, febrero 25, 2018

Mira lo que has hecho



Hasta ayer mismo tenía muy clarito cuál era el podio de mis tres series españolas predilectas de comedia.

Las tres comparten un mismo subgénero de comedia humorísitca y es aquel que puso de moda hace años la serie norteamericana "Seinfeld", esa falsa biografía documental de la vida de un humorista.


Este género ha dado lugar a numerosas series tan maravillosas como "Curb Your Enthusiasm", "Louie" o "Master of None", aunque también las ha habido —¡gracias a Dios!— femeninas como "Better Things" o la serie inglesa "Fleabag".




Como decía, mi ranking estaba claro... hasta ahora, era este:
1/


2/



3/


Pero ahora me surgen dudas por la alegría de descubrir que en España hemos hecho otra gran serie en ese campo de la comedia, pujando por entrar en el pódium de las mejores con "El fin de la comedia", ¿Qué fue de Jorge Sanz" y la reciente "Vergüenza".




Se trata de la serie del humorista Berto Romero "Mira lo que has hecho", otra serie en la tradición de estas de las que hablamos y que consigue un gran nivel, de hecho para mí descabalga del tercer lugar del podio a "Vergüenza" y si sigue en esta línea en próximas entregas puede auparse más arriba.

Es una lástima que sean sólo seis capítulos tan cortitos, de apenas veinte minutos, que en total suman apenas dos horas de serie...¡pero vaya dos horas buenas!



P.S.- Ya sólo falta que cualquier día haya una gran serie de comedia española protagonizada y guionizada por una mujer.

viernes, febrero 09, 2018

Ratos y retos


Quien me conoce personalmente (o de leerme habitualmente por aquí) sabe de mi gusto por los desafíos, que en ocasiones llega a ser pura obsesión. Puedo tardar años en resolver un enigma, pero al final lo haré, porque no puedo vivir con esa duda.

Hace años fue mi mujer quien —sin proponérselo— me planteó un reto. Conversábamos acerca de nuestras películas favoritas de todos los tiempos. Y de pronto recordó una peli que vio de pequeña en la tele y que le había gustado especialmente... pero apenas supo decirme nada sobre ella. ¿Director? ¡Ni idea! ¿Actores? A saber.

Le pedí que hiciera un esfuerzo de memoria para poder aportarme pistas que me permitieran localizar esa película (y así podría sorprenderla haciéndole un regalo chulo).

Todo lo que pudo aportarme para comenzar mi investigación fue esto:

1/ Película posiblemente en blanco y negro (antes teníamos teles en b/n en nuestra infancia —¡qué mayores somos!—y no podíamos estar seguros de si la peli que veíamos también lo era).

2/ La historia se desarrollaba en China.

3/ En una escena unos campesinos no tenían qué comer y comían arena.

Cita de Pearl S. Buck

¿Quéeeeee, comer arena? ¿En serio? Sonaba tan extraño que por un momento llegue a dudar de la calidad de los recuerdos de mi querida esposa, pero bien sé que su memoria le da mil vueltas a la mía. Así que inicié, con poca fé, eso sí, mis averiguaciones.

Transcurrieron al menos dos o tres años. 

Por más que tiraba de google intentando combinar esos datos para hacer búsquedas no era capaz de dar con pistas sólidas que me condujeran hasta ese misterioso filme.

Mas hete aquí que el azar vino a echarme una mano. Una noche de esas tontas de insomnio, haciendo zapin a las tantas entre los canales del satélite me tropecé con una película en blanco y negro cuya acción parecía transcurrir en China, pero los protagonistas... ¡eran caucasianos ridículamente caracterizados para parecer orientales!

Podría ser esta la que vio mi señora, pensé, así que me quedé mirándola hasta que en una secuencia aparece la protagonista con una olla al fuego con un guiso de... ¡tierra!

¡Bingo, esa era! se trataba de «The Good Earth», que adaptaba fielmente la novela homónima de Pearl S. Buck y que obtuvo cinco nominaciones a los Oscars, consiguiendo dos estatuillas.

Naturalmente, unos días después, me di el lujo de montar una proyección sorpresa privada con mi amada esposa para degustar la peli en las mejores condiciones posibles.


Un curiosidad de esas absurdas: el matrimonio protagonista y la "querida" —personajes chinos los tres— fueron interpretados por actores austriacos todos ellos.



Saluti a tutti!


La buena tierra NOVELA Alianza


viernes, enero 19, 2018

La rueda eterna en el crudo invierno y un tesoro

El rito del cruce de un año a otro, tantas veces vivido ya...ay, qué suerte y qué desgracia a la vez. Se acaban las vacaciones de Navidad (quien las tuviere) y se vuelve a la normalidad, pero la normalidad viene con mucho frío y encima de tener que volver a trabajar —tras la ilusión del descanso— te tienes que enfrentar por la mañana al hielo que cubre el coche (al menos los pobres que no tenemos garaje) y rascar como un condenado congelándote la mano.

Y se pone en marcha la rueda siempre igual: el frío y las heladas invernales, el Dakar sin Dakar, el open de Australia de tenis, el siempre bien recibido COAC 2018 de los carnavales gaditanos, la cuesta de enero...

La primera lectura del año, siguiendo la tónica de estos años anteriores, no es de ficción (en la que me cuesta más meterme, salvo en relatos cortos) aunque tampoco lo metería en el sucio saco desprestigiado de la "autoayuda".

No es, ni de lejos, el mejor manual para meditar, pero eso sí: viene avalado por el que es considerado científicamente el hombre más feliz del mundo, un científico francés (doctor en biología molecular por el Instituto Pasteur) metido a monje budista, Matthieu Ricard .

Se agradece el interesante intento, más convincente en cuanto al sentido de la práctica que en cuanto a la manera de llevarla a cabo.





The Marvelous Mrs. Maisel - La maravillosa señora Maisel
La primera serie que me he visto de una tacada este año ha sido una cortita, pero intensa y deliciosa. Ni siquiera sabía de su existencia hasta que vi a mi adoradísima Rachel subir a recoger un Globo de Oro como protagonista de esa serie, y luego obtuvo otro más.

No diré que me he vuelto a enamorar con Rachel Brosnahan, la actriz protagonista de esta encantadora La maravillosa señora Maisel, porque ya lo hice cuando la vi en House of Cards, en la magnífica e incomprensiblemente cancelada serie Manhattan o en la flojita miniserie de Woody Allen para Amazon Crisis in Six Scenes.

Habitualmente, como gran devorador de ficciones de todo tipo que soy, no tengo problemas con la suspensión de la incredulidad, pero con el capítulo piloto de esta serie me costaba horrores tragarme la premisa de la que parte la historia: que el marido de esta Celestial Diosa la abandone para irse con su secretaria... algo impensable, imposible, absolutamente increíble, absurdamente improbable, insólito. Pero bien pensado: los humanos somos capaces de cosas como esa y otras mucho peores y más incomprensibles.

El caso es que finalmente me dejé llevar por la ficción y ha sido un descubrimiento absolutamente maravilloso para empezar el año seriéfilo. Una pena que sólo sean ocho capitulillos de nada, qué placer pasar el tiempo contemplando a esa señora tan bella y talentosa.


La peste
Tanta promo de Vomistar+ anunciando sus series de producción propia no se habían traducido hasta ahora más que en una serie de comedia corta decente: Vergüenza (a mí La zona ni fu ni fa, he sido incapaz de pasar del primer capítulo). 

Ahora nos llega esta La peste con el prestigioso aval de Alberto Rodríguez, que no sólo cuenta con el talento, sino también con los medios apropiados para sacar adelante un producto bastante decente, a casi dos millones de euros por capítulo, algo hasta ahora jamás visto en un producción española. Esta importante inversión supongo que explica esa indisimulada búsqueda de comercialidad de la serie. 

The End of the F***ing World

The End of the F***ing World es una pequeña miniserie inglesa de ocho capitulillos cortos basada en la novela gráfica de Charles Forsman en la que se narran las andanzas de un adolescente psicópata que se enrolla con una chica problemática a quien en principio simplemente pensaba asesinar. A ratos brutal y a veces hasta tierna, merece la pena disfrutar de esta road movie seriada en plan maratón como hice yo.

Si les apetece ahí la tienen entera en Netflix.



The Last Man on Earth

Al fin acabé la tercera temporada de The Last Man on Earth, una comedia que empezó bien, pero que va decayendo a medida que avanza, lo cual es fastidioso porque el incorporar nuevos personajes debería ser positivo.

En fin, si he tardado tanto en acabarla ha sido por esa pereza por la decepción de la bajada de nivel. Si me meto ya a ver la cuarta será con la esperanza de que el cambio al que obliga a la serie el final de la tercera sea para mejor, porque estaba algo estancada (siempre en mi muy humilde opinión).

Y cierro esta entrada mostrándoles un tesoro: una foto de la dedicatoria con la que mi querido amigo Sap me ha dedicado su libro La merienda del caníbal. ¿Acaso no es esta la mejor dedicatoria de todos los tiempos? Juzguen ustedes:

Dedicatoria de Sap a Óscar Maif de su libro de relatos "La merienda del caníbal"



Saluti a tutti!