miércoles, 1 de noviembre de 2017

La Diosa Fortuna haciéndome la cobra, again...

Mira que la ando rondando con el mejor despliegue de todos mis encantos, pero chiquilla...¡no hay manera!

Cuán esquiva es, la puñetera.

Ocurre que cuanto más me dribla más me motivo para conseguir sus favores.

Dada esta mi característica de ser tan persistente cuando quiero algo, mi padre solía decir que la chica que me gustase "ya puede darse por follada".

O acabo ludópata o esta acaba cayendo rendida.

A los dioses pongo por testigo.


P.S.- Y en el quinigol me he quedado a un acierto de ganar cinco mil pavos. 😐

Saluti a tutti!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Curt Richter y sus miserables experimentos con las ratas

Curt Richter, en su laboratorio de Johns Hopkins, practicó uno de esos experimentos cuya crueldad hoy repugna incluso antes de que empiece l...