lunes, 2 de diciembre de 2019

Comparaciones (ya no tan) odiosas



En el año 2005 una peli premiada en Cannes y Sundance llamó mi atención. El guion, la dirección y el papel protagonista recaían en una misma persona: Miranda Jennifer Grossinger (más conocida como Miranda July, la cual también era videoartista, música y escritora).

Con aquel título cinematográfico Tú, yo y todos los demás (Me and you and everyone we know)  me sedujo tan polifacética artista.

Cuando en 2015 Leticia Dolera dirigió, guionizó y protagonizó la peli Requisitos para ser una persona normal hubo un puñao de idiotas periodistas que pusieron de moda referirse a ella como "la Miranda July española". 

La comparación de ambas cintas me parecía odiosísima y le cogí mucha manía a Leticia Dolera (años después se la cogería mucha más gente, pero por distinto motivo).

Desde 2005 estuve esperando nuevas noticias de la July, pero pasó de ser tan megapolifacética... a apenas saber de ella en años, salvo algunos relatos publicados en español y una peli en  el año 2011 El futuro (The Future) que pasó bastante desapercibida, aunque a mí me gustó moderadamente.



En cambio nuestra Leticia Dolera, fueraparte las polémicas feministas, pasó de ser reconocida por una peli bastante mediocre a ser la directora, guionista y protagonista de una serie bastante decente: Vida perfecta. Serie de ocho capítulos de una media hora que es de lo mejoricto en cuanto a series españolas, además de ser bastante original y sin tanto empalagamiento pese a que Manuel Burque también esté en el paquete. 

A la espera del nuevo proyecto cinematográfico de Miranda July con mi adoradísima Debra Winger, que se estrenará el año próximo, de momento, en justicia, cabe decir que sí, que la comparación entre la July y la Dolera sigue siendo odiosa... ¡pero a favor de Leticia! 

O sea que Miranda July es la Leticia Dolera USA, pero en versión mangurrina. He dicho (aunque lo de poner títulos todavía no se le da muy bien a nuestra Leti).


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