domingo, julio 12, 2015

Bodas y funerales

Seiscientos kilómetros. Un velatorio.

Llega gente de todas partes. Empiezas a saludar a personas a las que no veías desde hace mucho tiempo. Algunas más de veinte años.

En la media distancia una chica me mira,  me reconoce y se dirige hacia mí para saludarme. Temiendo que no la reconozca se presenta.

Me dan ganas de decirle: "Claro que sé quién eres y cómo te llamas. Nos vimos por última vez en una boda hace doce años y entonces llevabas un vestido verde..."

Pero en vez de eso asiento,  sonrío y le doy dos besos.

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