lunes, junio 24, 2013

Superluna

Este "ñaiku" (haiku español rimado) de mi invención para esta Superluna:

«Noche de junio,
oculta las estrellas
el plenilunio»

Así se ve la superluna desde mi terraza

Noche de San Juan, y noche de sueños intensos y largos, pareciera que he soñado una novela entera de principio a fin, capítulo a capítulo.  

Anoche vi la luna desde la terraza y miré la hoguera desde mi ventana, más grandes que otros años, ambas.

Nada más despertarme me he venido al PC para buscar una palabra que apenas sé escribir en castellano y que en mis sueños sabía pronunciar en un idioma que nunca he estudiado. He comprobado —sin mucha sorpresa— que la palabra era correcta, lo cual alimenta mis esperanzas de que otras partes de mi sueño también puedan contener verdades, especialmente las partes más interesantes, como aquella en la que encontraba un pequeño tesoro que a otros les pasaba inadvertido.

Pronto lo sabremos, algo ha de aguardar —bueno o malo— cuando a uno se le concede un regate a la de la guadaña.

4 comentarios:

  1. Excelente M a i f : Sabes de sobra que a mí estos asuntos seleníticos me pueden. Frases virtuosas, y no sé si habrá sido tu intención, mas traslucen melancolía las de ésta, Tu Entrada Al Blog, y las hacen aún, si cabe, mucho muy, pero que muy interesantes. Como a tí, me intoxican Las Superlunas de Perigeo. Da gusto verdadero leer cosas así. [ Y me hace recordar los bautismos lunares más tartesos, allá en la lejana Medina Arunda donde crecimos]

    ¡¡Qué Buen párrafo te has marcado, zagal!!

    Feliz Estío, . . . . . . ¡ Q u é T í o ! ! !


    É s t e . . . ¡¡¡¡ Fil !!!

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  2. Parecemos los Romulo y Remo de la Oronda capital de Tartesos: ambos amamantados con savia de pinsapo en paisajes cayetanoarroyescos...

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  3. otro "ñaiku"

    Luna de julio,
    nos llena de lágrimas
    un tren de muerte.

    Anoche no pude evitar recordarte -11M.

    ¡¡Feliz verano, Maif!!

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  4. Precisamente lo pensaba anoche: qué distintas me han resultado las lunas llenas de junio y julio.

    Mi hijo anoche estaba disgustado por una tontada de adolescentes con la que llevaba un par de días dando la brasa, un capricho de crío consentido. La magnitud del suceso —que estuvo viendo conmigo en las noticias— le hizo al fin darse cuenta de la insignificancia relativa de su disgustillo.

    Los afectados por la horrible tragedia tendrán que aprender a vivir una nueva vida, no tan de color rosa como antes.

    Y la vida sigue. Feliz verano, amiga.

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