lunes, junio 07, 2010

En la Feria del Libro con Antonio Muñoz Molina

Lo cierto es que no soy una persona que coleccione autógrafos y jamás he solicitado uno a ningún escritor (ni mucho menos a "famosillos"... bueno tengo uno de mi ídolo deportivo, Andrés Iniesta, porque me lo regaló un amigo que lo conoce).

Pero si existe alguien por quien me mereciese la pena hacer tal excepción esa persona sería -sin duda- el mejor escritor vivo en lengua castellana: don Antonio Muñoz Molina.

Así que siguiendo la recomendación de mi amigo Sap decidí comprarme la última novela del genio jienense «La noche de los tiempos» (y eso que hace muuucho tiempo que no compro libros, salvo los de los coleguis de internet, esto es: Alejandro Pareja y Eloy M. Cebrián). 

Y dado que hace varios años que no me paseo por el Retiro con ocasión de la Feria del Libro, me dije: pues te vas a la Feria y te compras la novela allí, y ya de paso -con el buen tiempo- recreas un poco la vista con la contemplación de las muchachas, que ya caminan ligeras de ropa debido al horrible calor de estos días.

Antes de salir consulto la web de la feria y ¡caray!: esta tarde firma sus libros el señor Antonio Muñoz Molina en la caseta 297, parece cosa del destino, he de ir y conocer personalmente al único dios de mi particular panteón que no se me ha caído.

Dicho y hecho, allí que me planto. Tras pasear un poco por el Retiro -a tope de gente- me encamino hacia las casetas de la Feria. Curioseo un poco entre los estantes y me topo con una muchedumbre y unos polis atentos a cualquier movimiento. Miro hacia el mogollón y me encuentro, así de sopetón, sin anestesia ni nada, con Espe Aguirre sonriente (ahora recuerdo por qué no me gusta venir: la vez anterior me tropecé con Boris Izaguirre y con Ana Obregón). Acelero mis pasos con urgencia hacia la caseta 297.

Y allí está  Muñoz Molina, con su nuevo look de náufrago que -según cotilleaba la señora que me precedía en la fila- "le hace muy mayor".

Siempre he sido un tipo muy tímido, pero a ciertas edades se va perdiendo un poco la vergüenza (y el pelo, la dignidad, etc) así que aprovecho la ocasión para conversar un poco con mi escritor favorito (aunque me consta que también es algo tímido) y le comento por encima nuestras batallitas por las ñus de es.humanidades.literatura. Él muestra un cierto interés en conocer los motivos, los argumentos de quienes le critican. Le dije que yo tampoco lo entendía. 

Y a modo de despedida (después de tener que deletrear un par de veces M-A-I-F para la dedicatoria) le comento que  no se preocupe porque según mi compi jorfasan pronto le darán el Nobel de Literatura. A ese momento corresponde la sonrisa de esta foto:


Y finalmente hete aquí la dedicatoria personalizada para Óscar Maif:


La verdad es que el señor Muñoz Molina me ha caído de maravilla, un tipo correctísimo y cordial y ahora ando deleitándome en la lectura de su novela con gran placer, dejándome llevar por esas embriagadoras atmósferas que consigue crear. Sólo él y Antonio Soler me seducen provocándome ese tipo de goce literario.

¡Que le den el Nobel pero ya!

3 comentarios:

  1. Hey, Maif...
    ¿Y cuáles fueron los dioses de tu particular panteón que se te cayeron? No me digas que el trato personal con Wolfgang Amadeus Mozart te echó abajo el personaje :-)))
    ¿Antonio Soler? Hum. Habrá que investigar. Dime argo.
    ;-)

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  2. Ya sabes que en nuestra adolescencia poblamos nuestro Olimpo con diversos dioses, ya sean rockeros, escritores, filósofos, directores de cine, etc.
    Ocurre que vamos creciendo y van cayendo como moscas hasta que -al menos en mi caso- se queda abosultamente desierto.
    Yo he reabierto mi Olimpo con el Zeus Muñoz Molina, que rige en solitario.
    En cuanto a Antonio Soler te recomiendo que ataques sus relatos, concretamente los recogidos en "Extranjeros en la noche".

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  3. La literatura erótica que esperabas:

    losrelatosdevance.blogspot.com

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