martes, enero 05, 2010

«Das Weisse Band»


Título en España: «La Cinta Blanca»
Título original:  «Das Weisse Band»
Título en inglés: «The White Ribbon»
Otros países: «A Fita Branca», «Belaya lenta», «Beyaz bant», «Il nastro bianco»,«Le ruban blanc», «O Laço Branco»
País de producción: Austria / Alemania / Francia
Estreno en España: 15/01/2010
Dirección y guión: Michael Haneke




SINOPSIS:  Unos años antes de la Primera Guerra Mundial, en un pequeño pueblo del norte de Alemania la tranquilidad se ve alterada por un extraño suceso, al que le irán siguiendo otros igualmente misteriosos.


INDAGANDO EN LA ETIOLOGÍA DEL NAZISMO


La película está rodada casi íntegramente en blanco y negro y pese a ello -y a que dura unas dos horas y veinticinco minutos- está arrasando con la crítica y con el público. Y no es precisamente porque Haneke haya cambiado la dureza de sus filmes en esta última sus diálogos llegan a ser brutales, no les cuento más. Aquí transcribo uno de ellos como muestra, una secuencia en la que dos de los protagonistas están en plena acción sexual:

- ¿Por qué no paras de hacer eso? ¿Por qué todo ese esfuerzo? No mires tan sorprendida. No falta el talento. Es que ya no puedo hacerlo más contigo. A decir verdad: me da asco. ¿No puedes terminar tu trabajo? No quiero pasar toda la noche aquí.
- ¿Qué te he hecho?
- ¡Dios mío, no me has hecho nada! Eres fea, sucia, fláccida y tienes mal aliento. ¿Eso basta? Tendré que esterilizar las sábanas. [...]  No puedo continuar con esto, eso es todo. Realmente he intentado pensar en alguna otra mujer cuando hago el amor contigo, una que huela bien, más joven, menos decrépita que tú, pero mi imaginación no consigue esa fantasía, al final eres tú otra vez. Entonces siento como si fuese a vomitar, y siento vergüenza de mí mismo.
- ¿Has terminado?
- Sí, he terminado hace siglos.
- Debes sentirte muy infeliz siendo tan mezquino.
- Por favor, ¡esa rutina no!
- Sé que no soy muy atractiva. Mi mal aliento viene de mi úlcera, tú lo sabes. Eso no te incomodaba antes. Ya lo tenía cuando tu mujer estaba viva.
- Ahórrate los detalles sórdidos. Déjame decírtelo una vez más: siempre me disgustaste. Después de la muerte de Julie quería aliviar mi dolor con alguien. ¡Debería haberme follado a una vaca! Las prostitutas están muy lejos de aquí y una vez cada dos meses no me basta, aunque ahora ya me estoy acostumbrando. Así que deja de hacerte la mártir y sal de aquí.
- ¿Por qué te das cuenta de esto ahora?
- ¿Cuando debería haberlo hecho? En el hospital olvidé lo tediosa que me resultabas. Algunos se vuelven sentimentales con el dolor. ¡Sal de aquí! ¿No tienes orgullo alguno?
- Contigo no hay lugar para ninguno.
- Es verdad.
- ¿Y si hago alguna cosa estúpida?
- Adelante. Me sorprendería, pero cuidado: puede ser doloroso.
- Lo sé, soy ridícula. No te importaría, de todas formas.
- Cierto...


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